El Salia 2020 ensambló un 60% Syrah, 25% Bobal, 10% Touriga Nacional y 5% Garnacha. En ese cupage está la magia, logrando un un vino muy expresivo, jugoso, fino y representativo de la región y las variedades, especialmente de la Syrah. Sorprende la madurez bien equilibrado con el alcohol y la frescura. El vino fermentó con un 40% de racimos enteros y levaduras autóctonas y tuvo una maceración de 15 días. Y después envejeció en barricas de roble francés de 300 litros durante 10 meses. Es un vino muy redondo y con el perfil mediterráneo de 2020.