Porrera, Priorat- España

Bodega
Variedades
Cariñena Negra, Escanya-Vella, Garnatxa Blanca, Macabeu, Trepat
Inevitablemente, vinos como éste llaman la atención por su atractiva, simpática y artística etiqueta, pero todavía más cuando leemos en la contraetiqueta que es un blanc de noirs, elaborado con un 60\% de garnacha negra y un 30\% de cariñena; ¡sólo un 10\% del ensamblaje son uvas blancas! Por el color en copa cuesta creerlo: es casi transparente y muy limpio; sólo en el centro muestra un amarillo pajizo, muy poco intenso, pero al agitarlo, su densidad y buena lágrima nos advierten de que hay materia, de que será un vino con cuerpo.
LAntagonique es un blanco aromático. Desprende aromas aterciopelados y no podemos evitar pensar en su primo LInconscient, un tinto que nos obsequiaba con una deliciosa fragancia de rosas; aquí son flores blancas y de frutas blancas con hueso, notas de almendras crudas y de roca calcárea, un conjunto fresco. En copa parada nos recuerda de nuevo a LInsconscient, porque aparecen aromas de fruta roja y negra, pero no del zumo de la fruta sino ese aroma silvestre que nos queda en la mano cuando recogemos moras frescas en el campo. Son aromas profundos pero siempre en un perfil blanco. El frescor revive al agitar la copa y la mineralidad del terruño está también presente.
En boca es glicérico, fluye con facilidad, tiene buen cuerpo, una acidez vibrante y en conjunto es equilibrado, redondo y completo; un vino, además, gastronómico, que nos deja un buen sabor de boca, una mezcla cremosa de fruta blanca y frutos del bosque. LAntagonique, cuando los opuestos suman.