D.O. Madrid, Madrid- España

Bodega
Variedades
Albillo Criollo
El viñedo está dividido en tres parcelas que se vendimian de noche para preservar el frescor de la uva y en diversas pasadas para asegurar la madurez perfecta de cada racimo. Las fincas se vinifican por separado bajo el mando de las levaduras silvestres de la propia viña y con la uva prensada sin despalillar.
Acabada la fermentación, su crianza de 6 meses en barricas usadas de roble (300 y 500 litros) con removidos periódicos de las lías y la maloláctica de un 30% del vino, convergieron para dotar al vino de un tacto excepcional que se aprecia en recuerdos de bollería que cubren aquellos de un cesto de fruta blanca recién recolectada. Notas de fina mantequilla asoman tras una larga decantación dejando ver la complejidad de un vino que, en primer término, puede parecer algo tímido.
En boca resulta más fluido de lo que su graduación pudiera habernos llevado a pensar, amarga delicadamente y cubre las mejillas de fina cremosidad derivada de un uso racional de la madera. Tonos anisados y reflejos grisáceos, pequeñas flores blancas y matorrales aromáticos acompañan al vino mientras se desliza por el paladar, llevándonos a un final discretamente salino y mineral. Catándolo, resulta sencillo comprender porqué los vinos elaborados en la Comunidad de Madrid con esta variedad de uva están dando tanto que hablar.